Un soldado afgano mató a dos militares estadounidenses en Afganistán

El portavoz de las Fuerzas Estadounidenses ha confirmado las muertes tras un ataque perpetrado este sábado en la provincia de Nangarhar

Dos soldados estadounidenses murieron y otros seis resultaron heridos el sábado en un ataque cometido por un militar afgano en el este de Afganistán, anunció este domingo el ejército de Estados Unidos.

“La información actual indica que un individuo con uniforme afgano abrió fuego con una ametralladora contra la fuerza militar conjunta estadounidense y afgana”, declaró el domingo en un comunicado el portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, Sonny Leggett.

Antes confirmó que los soldados recibieron “disparos directos” en la provincia de Nangarhar.

El gobernador provincial, Shah Mahmood Meyakil, informó a la prensa en un mensaje sonoro que tres soldados afganos resultaron heridos. Dijo que no está claro por ahora si fue un acto deliberado de una persona “infiltrada” o un accidente.

“No ha habido enfrentamiento entre las fuerzas. Estamos investigando”, añadió Meyakil.

Ataque en Afganistán. (Reuters)
Ataque en Afganistán. (Reuters)

El portavoz de las fuerzas estadounidenses también afirmó que por el momento se desconoce el motivo del ataque, que no ha sido reivindicado. En un tuit, el 7º grupo de las fuerzas especiales del ejército estadounidense informó de que “varios” soldados resultaron muertos o heridos.

El año pasado fue el más mortífero para las tropas estadounidenses en Afganistán desde el final oficial de las operaciones de combate a finales de 2014. En diciembre unos talibanes infiltrados en las filas del ejército afgano mataron a nueve soldados afganos en el centro del país.

En julio un soldado afgano mató a dos militares estadounidenses que se hallaban en una base militar afgana en Kandahar (sur). El incidente ocurrió semanas después de que otro soldado afgano matara a un coronel del ejército afgano en la provincia de Ghazni (este).

Los enfrentamientos se incrementaron durante 2019 en el país a pesar del proceso de conversaciones de paz entre Estados Unidos y los talibán, en el que por ahora no participa el Gobierno afgano.