Un pastor evangélico perdió la vida en medio de un tiroteo generado por policías cuando perseguían a un joven, que también cayó abatido por los uniformados, en Boca Chica

Un pastor evangélico perdió la vida en medio de un tiroteo generado por policías cuando perseguían a un joven, que también cayó abatido por los uniformados, en un hecho que se registra en el barrio Los botaos, de Andrés Boca Chica.

Vecinos del lugar explicaron que el pastor, a quien solo se le conoce como Ricardo, se encontraban sentado frente a la iglesia que dirige, cuando la Policía perseguía a un individuo, que, al dispararles varias veces, uno de los proyectiles se le alojo en la cabeza.

Por el lugar iba pasando una comisión de los Derechos Humanos de Boca Chica, cuando sucedió la balacera, y los activistas tuvieron que lanzarse al piso para esconderse de la bala.

Mientras que el joven, quien era perseguido por los vecinos, solo le conocen como Alexis. Una vez cayó abatido fue introducido en una camioneta de la Policía, y minutos más tarde se percataron que el pastor había quedado sentado en su silla con la Biblia en las manos. El tiro le salió por la frente, de acuerdo a la versión del director de los Derechos Humanos.

El pastor no vivía en Boca Chica, llegaba cada día desde otro pueblo para dirigir las actividades de la iglesia Asamblea de Dios, de la calle Caballeriza del sector Los botaos. El cuerpo religioso fue llevado a la clínica Cuevas Lecler de Andrés Boca Chica, en estado agónico, pero falleció cuando era trasladado a un hospital de Santo Domingo.

Marino Linares Jiménez, miembro del Comité de los Derechos Humanos de Boca Chica, narró a Diario Libre, que darán seguimiento total a este caso, alegando que el joven en ningún momento sacó arma de fuego. Dijo que la Policía detuvo el tiroteo, porque los miembros de los Derechos Humanos les pidieron detenerlo.